domingo, 31 de octubre de 2010

PERU FIN DE ETAPA



Kms recorridos    2.629
Recorrido:  Lima - Nazca - Arequipa - Cuzco - Lima

A pesar de las reticencias que en el tema de salubridad alimentaria tenía uno de los miembros de este tándem, debidos a informaciones de un viaje anterior, hemos concluído el periplo peruano con una grata impresión de nuestra estancia. Evidentemente como ya os hemos ido relatando hay puntos negros ( el expolio al turista de Cuzco, la ausencia de calefacción en los hoteles ) que o bien hemos tenido que tragar o los hemos solventado por nuestros medios. Los transportes, salvado algún inconveniente, excelentes. Los hoteles, un poco de todo, más a veces por el conjunto del hostel que por la habitación en si misma ( limpieza, estado de los espacios comunes, etc.). El trato bueno y lo que realmente interesa ( paisaje, monumentos, ciudades) espectacular. Absolutamente recomendable. Relacción calidad/precio ( a pesar de Cuzco) inmejorable.

CUZCO




Otra vez 8h de bus para ir de Arequipa a Cuzco. Cuando llegamos, nos instalamos y salimos a conocer la ciudad.



 










No tiene nada que ver con Lima ni con Arequipa. Son casas de dos pisos, algunas muy antiguas, con balcones de madera muy bonitos. 






La ciudad está en el fondo del valle y se extiende hacia arriba, cuanto más arriba más pobres se ven las casas y más abandonada está la ciudad.

Todo el centro lo forma la Plaza de Armas, que es porticada y es allí donde está la Catedral, muchos restaurantes y oficinas con "pesadillas" que te persiguen por la calle para venderte el tour turístico típico de la zona: Sacsayhuaman, Valle Sagrado y Machu Picchu. Por los alrededores algunas casonas que las han convertido en Museos o en edificios oficiales. Nos ha parecido bonita, pero está un poco dejada.


Aquí si que hemos notado lo que pesa la altitud, ya que Cuzco está situado a 3325m de altura; sin embargo, a pesar de tener que caminar despacio y sentir mucha pesadez en el cuerpo nos hemos pegado buenas caminatas y subido y bajado multitud de escaleras y calles empinadas hasta el infinito sin que nos afectara el “soroche”. Tampoco nos ha molestado Wiracocha con su maldición, así que gozamos de muy buena salud!!.


 Sacsayhuaman


 La primera sorpresa ha sido el vil ataque a la cartera del turista desde todos los lados: hostelería y tours turísticos. Lo de la hostelería puede pasar, porque si quieres comer barato hay sitios, pero lo de las visitas turísticas no tiene nombre. Para empezar hay un precio para peruanos y otro para extranjeros ¡y la diferencia de precio es enorme!.

Qeqo

Tambomachay
 
Dedicamos el día de la llegada y el siguiente para visitar la ciudad. Nos enteramos de que en la oficina de turismo teníamos que comprar un boleto turístico que permite entrar en Sacsayhuaman y los diferentes pueblos del Valle Sagrado, así como museos varios de la ciudad (que eran los peores). 

Pukapukara
 


Para visitar Sacsayhuaman y las ruinas de alrededor (Qeqo, Tambomakay y Pukapukara) concertamos un taxi que nos paseó a los dos solos por todas estas ruinas incas que impresionan por su tamaño y localización, todas en laderas de montañas a las que aún hoy en día es complicado acceder.

                                                                  Ollantaytambo

Para visitar el Valle Sagrado elegimos la opción del tour con guía. El guía fue Jorge, que nos agotó con sus comentarios a las dos horas de haberlo conocido. No dudamos de sus conocimientos sobre los incas y sus habilidades, pero se puede decir lo mismo en la mitad de tiempo. Visitamos Pisac, Ollataytambo y Chinchero. ¡Impresionante!.




                          Pisac







 









Y  al día siguiente la visita esperada: Machu Picchu. Después del enfado por el precio que tuvimos que pagar para verlo, nos relajamos y disfrutamos de esta maravilla por sus edificaciones y por su privilegiado enclave. Nos dimos un bonito paseo por las ruinas, sin guía y a nuestro ritmo. Lo disfrutamos mucho.











                  Machu Picchu



 
No puedo dejar pasar la ocasión de colocar una coletilla a lo anterior a título personal porque me pueden las ganas. 


Estoy de acuerdo con casi todo, pero a mí Cusco me encanta. Tiene la nobleza de sus muchos años conservando el trazado de sus calles y la mayor parte de las casas. Es cierto que falta mucho por restaurar pero el cambio que he notado de una visita a otra es considerable.


También se nota un cambio que no mola y es que todo vale con tal de vaciar la cartera del visitante. Se notaba un aumento considerable en el número de "guiris" que pululábamos en temporada baja. No quiero imaginarme lo que será en Julio o Agosto. Acabarán poniendo aforo limitado como ya lo hay para subir a Wayna Picchu (sólamente dos tandas de 100 personas por día y a las 4 de la mañana ya están en cola).


Por todo ello, un consejo de amigo: si alguien quiere verlo, que se dé prisa porque esto se jode por momentos. Si ya ahora están empezando a acordonar zonas que antes se visitaban, si aumentan los precios de manera descontrolada, si empiezan a plantearse limitar el número de visitantes (ahora en tem. alta hay días de 4000 personas) y aún así cada día aumenta el flujo de gente, daos prisa porque esto se hunde.

                                             " El viajero emmascarado"

jueves, 21 de octubre de 2010

AREQUIPA


Salimos de Nazca a las 10 de la noche en un bus cama con intención de viajar durmiendo y llegar a Arequipa a las  7 de la mañana.



Todo estupendo hasta que a falta de dos horas para terminar el viaje, en Camana cortan la carretera porque a algún iluminado se le había ocurrido celebrar un rally.



Total que después de 3 horas de parón nos comimos una caravana interminable por una carretera que sube desde el nivel del mar (Camana) hasta 2325 m (Arequipa) .

Llegamos sobre las 12 de la mañana. Nos acomodamos un poco a disgusto porque el hostel que habíamos escogido no respondía a lo que habíamos visto en Internet (Aviso: si alguien ojea las fotos de los hoteles, que se haga a la idea de que la fotografía mejora casi en un 30% la realidad, sobre todo en el tamaño de la habitación y la limpieza).


No nos hizo ninguna gracia que no hubiera calefacción,  pues ya habíamos notado el fresco en Lima y en Nazca, pero aquí por la noche baja hasta 8º ó  9º y eso en spanish se llama ¡¡FRÍO!!.
 
Una vez acomodados nos fuimos a pasear por la ciudad.






Visitamos el Convento de Santa Catalina que es visita obligada en Arequipa (es enorme, dentro tiene calles y plazas) y nos montamos en un bus turístico que nos llevó por los barrios y por los alrededores de de la ciudad.




Estuvimos en un mirador desde donde se ven los tres volcanes que rodean la cuidad: Chachani (inactivo y con la cumbre nevada), Misti (activo y con perfecta forma cónica) y Pichu Pichu (parecen varias montañas).



 
No teníamos intención de hacer la excursión al cañón de Colca, (que es lo propio de aquí ) sino pasar nos días aclimatándonos a la altura para que no nos pille el "soroche" al llegar a Cuzco.



Por la noche, tal como habíamos previsto, hacía un frío de co.....pero, superada la primera noche decidimos comprar un calefactor y viajar con él. Ya veremos como lo metemos en la maleta.



Visitamos un pequeño zoo donde pudimos comprender la diferencia entre alpacas, llamas, vicuñas y huanacos (uffff! algo de cultura general). Las de la foto son alpacas, porque tienen flequillo.
El resto del tiempo lo hemos empleado en pasear por la ciudad que, como veréis en las fotos, tiene un estilo propio muy colonial con casonas enormes, todas con patio interior, construídas con sillares de toba volcánica. También hemos dedicado algo de tiempo a vermutear y a comer cosillar peruanas. Algo muy típico es el "cuy" (conejo de indias), pero no nos apetece naaaaada de naaaada probarlo.


Para que veáis lo que son capaces de vender la gente de aquí, en al álbum hay una foto donde un limpiabotas le limpia a un "guiri" las sandalias ¡ver para creer!.


                                                        





miércoles, 20 de octubre de 2010

NAZCA


 

Para llegar a Nazca desde Lima elegimos un autobús semi-cama que partía a las 7,30 de la mañana. Era un viaje de 7h que se pasaron rápido, entre sueño y sueño y películas.

Llegamos con retraso (¡cómo no!) y nos instalamos en el backpacker. Fuimos al aeropuerto para contratar el vuelo que queríamos hacer al día siguiente para ver las famosas Líneas de Nazca.

!Que zumbaos estamos los turistas! En lo que va de año ya se han caído 2 aparatos ( uno en Febrero con 6 muertos y otro en Septiembre con 5 muertos) pero en el aeropuerto había overbookig para el día siguiente. Queríamos reservar con una compañía que sabíamos que tenía aparatos nuevos, pero esta compañía tenía todos los vuelos llenos, así que contratamos el viajecito con la compañía que estaba al lado (¡¡la suerte estaba echada!!).

Regresamos al pueblo y nos dimos un paseo. Nazca está en el  purito desierto (al igual que todo el camino desde Lima con excepción de algunos oasis), así que en cuanto desaparecía el sol hacía un frío que pelaba.


Esto no es Lima, así que las calles no estaban asfaltadas a excepción de la Plaza de Armas y la calle principal, había suciedad y polvo por todos lados y perros pulgosos deambulando por las esquinas e ignorados por todos.

Al día siguiente fuimos al aeropuerto y después de esperar una hora a que saliera nuestra avioneta nos dicen que han cancelado el vuelo porque alguien del Gobierno la está revisando y no está en buenas condiciones, como no tienen más que una no pueden volar y nos devolvieron el dinero. Así que nos pasamos a la ventanilla de la compañía que ayer nos dijo que no tenía plazas y …¡OH SORPRESA! ¡Ahora sí que tenía!. En fin, a la media hora estábamos subidos al avión y preparados para el vuelo.

 Sobrevolamos el desierto para ver las “Líneas de Nazca” que no se sabe quién, ni por qué, ni para qué fueron hechas en la tierra y que perduran desde hace siglos.






Vimos figuras como el mono, el astronauta, el colibrí, el cóndor, la ballena, el perro, las manos, el árbol, la araña, el pelícano, triángulos, líneas interminables….




                       

Cuentan que la señora María Reiche pasó toda su vida cuidándolas y limpiándolas.







Sin embargo creo que tuvo la ayuda de la climatología ya que el viento forma pequeñitos tornados que las mantienen despejadas de arena y como aquí no llueve nunca nunca nunca….







...... y como no podía ser menos, salimos vivitos y coleando del evento, porque por purita estadística...... si se han caído dos este año ya no toca otra hasta dentro de algún tiempo, y además después de cada accidente aprietan los supervisores a todas las compañías.