jueves, 11 de noviembre de 2010

SAN PEDRO DE ATACAMA (CHILE)

Tal como habíamos quedado con nuestro guía/chófer al témino del tour nos llevó hasta la frontera de Chile con el tiempo justo para subirnos a un transfer hacia San Pedro de Atacama.

 
Este pueblito con muchos restaurantes de todos los precios, mucho hippy progre, calles sin asfaltar y precios desorbitados es el centro de la actividad de la zona, para visitar el Valle de La Luna, las lagunas altiplánicas en el lado chileno, las dunas, y  para muchas actividades de montaña: bicicleta, caminatas....



Nosotros queríamos descansar un poquito y entrar en calor después de atravesar el Salar, puesto que la mayor parte del paisaje es similar a lo que habíamos dejado en Bolivia.

 



Así que nos buscamos actividades facilonas: visitamos la Laguna Céjar donde por su salinidad se flota igual que en el Mar Muerto.

El valle de La Luna ( un impresionante paisaje lunar, valga la redundancia).
 
 ..... Y esquíamos en la arena.
Si, si.. esquiamos en arena, con mucha dificultad y alguna caída, pero lo hicimos ¡en las fotos están las pruebas!.
No es nada fácil, pues hay que retrasar el peso y trabajar duro ( como si fuera arena).

Al cuarto día resucitamos y nuevamente tomamos un bus que esta vez nos llevaría a Salta (Argentina) donde esperamos subir al Tren de las Nubes (ya os contaremos).

En la parte de viaje en la que vamos a entrar estaremos entrando y saliendo de Chile a Argentina y viceversa varias veces, así que consideraremos dos países en uno.












Al igual que en Cuzco (en este caso con un lapsus de sólo 2 años desde mi visita anterior, los precios de hoteles y tours prácticamente se habían doblado) la caza y desplume del turista es deporte nacional, los hoteles por calidad/precio están a nivel de España, y lo mismo casi puede decirse de los restaurantes.
!! HAY QUE SALIR HUYENDO !!. 
Nos vemos en Argentina, donde a tenor de las info que recojo de los sitios donde queremos ir  me temo que vamos a encontrar más de lo mismo.

                                                       " El viajero enmascarado"
                    
 

miércoles, 10 de noviembre de 2010

FIN DE ETAPA EN BOLIVIA


  Km recorridos:  1345
Itinerario : La Paz - Tiwanaku - La Paz - Oruro - Uyuni - Tambo Coquesa - Laguna Hedionda - San Pedro de Atacama (Chile)

De Bolivia sólo podemos juzgar una pequeña parte ( la que hemos visitado) de un país con cantidad de paisajes diferenciados. Nosotros elegimos el Altiplano y los desiertos andinos, con el Salar de Uyuni como atracción principal. Como habéis podido ver en el comentario la impresión no puede ser más favorable. Sorprendente e impresionante son los calificativos más pobres que se merece.
En cuanto al país,el atraso que mantiene con respecto a sus vecinos se pone de manifiesto en todos los ámbitos como pudimos comprobar. Los mismos bolivianos lo usan para justificar sus deficiencias. ( cuando protestamos en el ecolodge por la falta de calefacción nos decían que aquello no era Perú o Chile ). Los precios en general baratos pero en los hoteles hay que subir el listón para evitar sorpresas. Comida barata aunque no es para tirar cohetes y transporte público según te vaya la suerte.
En resumen, el país más barato de sudamérica si te adaptas a las costumbres locales. Si pretendes mantener tu standard habitual ya no lo es tanto.


domingo, 7 de noviembre de 2010

BOLIVIA: SALAR DE UYUNI



Llegar a Uyuni ha sido largo, muy largo, y cansado. Por la mañana hemos cogido un autobús hasta Oruro y allí debíamos enlazar con el tren hasta Uyuni. 


Coger el autobús  a la 9:30 de la mañana fue una odisea porque el conductor del autobús no apareció (era el "Día de los Muertos" 2 de noviembre y es fiesta nacional) creemos que por la borrachera que pilló y el de la compañía nos recolocó en otro autobús que estaba sucio y olía a perro muerto; así que pasamos cuatro horas encantadoras.

Al llegar a Oruro seguía la fiesta de los muertos y el camino hasta la estación de tren estaba llena de gente "muy contenta" y disfrazada, por lo que nos metimos en un taxi y no salimos de la estación en las dos horas que quedaban para partir. Al final, el tren salió y tardamos 7h en llegar a Uyuni.
Eran pasadas las 10 de la noche y hacía un frío que pelaba (nos dijeron que cero grados de temperatura ¡y estaban contentos porque había llegado el calor!) cuando llegamos al hotel que, para nuestra desgracia, no tenía calefacción ni agua caliente. No tengo palabras. 
Pero como tenemos nuestros recursos ¡sacamos nuestro calefactor! y pudimos dormir con cierta comodidad; lo del agua fría en la ducha ni lo nombro.


Al día siguiente hicimos el trámite en la frontera y sobre las 2 de la tarde salimos hacia el Salar. Teníamos ganas de conocerlo, pero sabíamos que íbamos a estar completamente incomunicados durante tres días; en esta parte del altiplano de Bolivia el agua, la luz, internet... son todo lujos, así que....



En el tour íbamos los dos solos junto con el guía-conductor en un todo terreno de lujo... la cosa no pintaba mal.



Esa primera tarde fue sensacional: la impresión de encontrarnos en un lugar rodeados solo por sal, sin nada de nada alrededor, es apabullante.


Recorrimos Km y Km atravesando el Salar por el camino que los coches habían hecho por la sal hasta llegar al primer hotel que se construyó hecho con bloques de sal ( hoy convertido en una especie de "museo").














 Seguimos recorriendo el salar hasta llegar a Coquesa, donde teníamos que dormir. Pero antes de ir al Hotel vimos la puesta del sol los tres solos en medio del salar bebiendo una copita de vino de coca ¡no está mal!.

El Hotel era muy bonito, pero estaba en medio de la nada. Estaba construido dentro de la filosofía de los hoteles ecolodge: poca luz, váter en un agujero en la tierra (pero como es coqueto tenía taza para sentarse), agua la justa, no calefacción ... .





No podemos decir nada porque el dueño nos contó que tenían luz desde hacía sólo cinco meses y el agua sigue siendo un lujo. El frío fue mortal porque no pudimos dejar encendido nuestro calefactor, así que nos levantamos helados y, para mejorar la situación, la ducha matinal también fue con agua fría. ¡Nos estamos haciendo fuertes para poder vivir dentro de un igloo!




Continuamos viaje por el Salar recorriendo más km hasta llegar a la isla de Inca Huasi.






Es una montaña en medio del mar de sal, donde se encuentran los cactus más grandes que hemos visto (hasta 9m de altura y 900 años de vida). Había una vista del Salar inmejorable.

Seguimos camino hasta dejar la sal y pasar al desierto con grandes plantaciones de quinoa y muchas vicuñas paseando. Así llegamos a comer a un pueblo en medio de la nada: San Juan. Comimos una ensalada de verduras y pollo en casa de la Señora Victoria. No sé que sería del humano si no existiera el pollo, sobretodo en Bolivia.


Partimos hacia el ecolodge donde teníamos que pernoctar, atravesando diferentes lagunas llenas de flamencos rojos. Llegamos a Laguna Hedionda donde estaba el hotel y...bueno no vamos a repetir lo del frío, el agua, la luz, el váter.... . Eso sí, en medio de la nada, en una cocina regular el cocinero llevaba gorro  y nos hicieron una cena propia de un hotel de cinco estrellas. El menú fue carne de llama.



Al día siguiente nos tocó madrugar (a las 4 de la mañana) para llegar a la frontera con Chile antes de las diez y poder tomar un ferry que nos llevara a San Pedro de Atacama. Antes de llegar a la frontera pasamos por unos parajes preciosos por el altiplano andino.











Hicimos un parón para darnos un baño a 4370m de altura en agua caliente (cuando salías del agua era lo peor) y subimos la montaña hasta los 5100m de altura.




Una experiencia inolvidable.

Dejamos Bolivia con ganas de decirle cuatro cosillas a Evo, ya que la gente no está demasiado contenta y la pobreza es extrema.
Pero todo lo que contemos es poco. Hay que ver las fotos de un sitio único en el mundo.
Para eso os las ponemos en tres álbumes diferentes: el Salar, la isla de Inca Huasi y las Lagunas Altiplánicas.
Os dejamos con este vídeo del Salar desde la isla de Inca Huasi para que alucinéis un poco. A pesar de haber intentado reflejar con la cámara la enorme dimensión que tiene ( 13000 km cuadrados, el 10% de la provincia de Huesca), la realidad es que las fotos no le hacen justicia.



martes, 2 de noviembre de 2010

BOLIVIA: LA PAZ




En unas pocas horas de vuelo desde Lima nos plantamos en La Paz, capital de Bolivia, sobrevolando el Lago Titicaca.


Aterrizamos en  el aeropuerto más alto del mundo (alrededor de 4000m sobre el nivel del mar). No notamos gran cosa, pero había una unidad médica con oxígeno en la sala de llegadas del aeropuerto.



Llegamos a este país con un poco de prevención (habíamos leido la guía de Lonely Planet y eran todo desgracias y cosas raras...), por lo que decidimos alojarnos en un hotel en el que no tuvieramos muchas sorpresas y con un standar internacional.

Una vez instalados salimos a dar un paseo por los alrededores un poco impresionados al ver que el hotel tenía guardia de seguridad con chaleco antibalas y el encargado de la noche llevaba pistola.


Entonces si que empezamos a notar la fatiga...., nos costaba caminar por dos razones: la falta de oxígeno y lo empinadas que están las calles. ¡Por Dios! ¡no hay ni una sola calle plana!.



Nos encontramos una ciudad un poco hecha polvo, poco cuidada, bastante suciedad y con multitud de mamitas indígenas por la calle vestidas con la ropa típica del altiplano: el sombrerito, las trenzas super largas, las faldas plisadas y como abrigo una manta.

Esa noche descansamos fenomenal y al día siguiente buscamos una excursión para ir a Tiwanaku y, de paso, solucionamos la siguiente parte del viaje en el Salar de Uyuni.


El viaje de dos horas a Tiwanaku en una furgoneta, hacinados con nueve personas más, por calles mal pavimentadas y carreteras en las que te juegas la vida por la forma de conducir  se pasó rápido ya que todos esos inconvenientes se olvidan cuando te fijas en el altiplano boliviano en la altura de las montañas de los Andes y por la fiereza del paisaje.


Llegamos a Tiwanaku y encontramos las ruinas preincas. Lo que se ve es impresionante, pero se ve sólo el 10% de lo que hay porque todavía están excavando, debido a la falta de dinero y a que solamente pueden trabajar en la época seca. Disfrutamos del principio de lo que será una gran pirámide  y un gran templo con la famosa Puerta del Sol.









 La ciudad tiene el campo de golf más alto del mundo, a 3320m de altura y eso no se podía dejar pasar. Hemos estado en el campo más cercano al Polo Norte (Fairbanks), en el mas bajo del mundo (Valle de la Muerte)..... había que jugar en el más alto. Pasamos una buena tarde, uno jugando al golf y otra haciendo fotos y disfrutando del paisaje lunar de las montañas que rodean el campo.

El día siguiente lo dedicamos a descansar. Estábamos muuuuuy cansados, así que con calma nos dimos un paseo, comimos y descansamos, ya que al día siguiente salíamos para Uyuni. 

domingo, 31 de octubre de 2010

PERU FIN DE ETAPA



Kms recorridos    2.629
Recorrido:  Lima - Nazca - Arequipa - Cuzco - Lima

A pesar de las reticencias que en el tema de salubridad alimentaria tenía uno de los miembros de este tándem, debidos a informaciones de un viaje anterior, hemos concluído el periplo peruano con una grata impresión de nuestra estancia. Evidentemente como ya os hemos ido relatando hay puntos negros ( el expolio al turista de Cuzco, la ausencia de calefacción en los hoteles ) que o bien hemos tenido que tragar o los hemos solventado por nuestros medios. Los transportes, salvado algún inconveniente, excelentes. Los hoteles, un poco de todo, más a veces por el conjunto del hostel que por la habitación en si misma ( limpieza, estado de los espacios comunes, etc.). El trato bueno y lo que realmente interesa ( paisaje, monumentos, ciudades) espectacular. Absolutamente recomendable. Relacción calidad/precio ( a pesar de Cuzco) inmejorable.

CUZCO




Otra vez 8h de bus para ir de Arequipa a Cuzco. Cuando llegamos, nos instalamos y salimos a conocer la ciudad.



 










No tiene nada que ver con Lima ni con Arequipa. Son casas de dos pisos, algunas muy antiguas, con balcones de madera muy bonitos. 






La ciudad está en el fondo del valle y se extiende hacia arriba, cuanto más arriba más pobres se ven las casas y más abandonada está la ciudad.

Todo el centro lo forma la Plaza de Armas, que es porticada y es allí donde está la Catedral, muchos restaurantes y oficinas con "pesadillas" que te persiguen por la calle para venderte el tour turístico típico de la zona: Sacsayhuaman, Valle Sagrado y Machu Picchu. Por los alrededores algunas casonas que las han convertido en Museos o en edificios oficiales. Nos ha parecido bonita, pero está un poco dejada.


Aquí si que hemos notado lo que pesa la altitud, ya que Cuzco está situado a 3325m de altura; sin embargo, a pesar de tener que caminar despacio y sentir mucha pesadez en el cuerpo nos hemos pegado buenas caminatas y subido y bajado multitud de escaleras y calles empinadas hasta el infinito sin que nos afectara el “soroche”. Tampoco nos ha molestado Wiracocha con su maldición, así que gozamos de muy buena salud!!.


 Sacsayhuaman


 La primera sorpresa ha sido el vil ataque a la cartera del turista desde todos los lados: hostelería y tours turísticos. Lo de la hostelería puede pasar, porque si quieres comer barato hay sitios, pero lo de las visitas turísticas no tiene nombre. Para empezar hay un precio para peruanos y otro para extranjeros ¡y la diferencia de precio es enorme!.

Qeqo

Tambomachay
 
Dedicamos el día de la llegada y el siguiente para visitar la ciudad. Nos enteramos de que en la oficina de turismo teníamos que comprar un boleto turístico que permite entrar en Sacsayhuaman y los diferentes pueblos del Valle Sagrado, así como museos varios de la ciudad (que eran los peores). 

Pukapukara
 


Para visitar Sacsayhuaman y las ruinas de alrededor (Qeqo, Tambomakay y Pukapukara) concertamos un taxi que nos paseó a los dos solos por todas estas ruinas incas que impresionan por su tamaño y localización, todas en laderas de montañas a las que aún hoy en día es complicado acceder.

                                                                  Ollantaytambo

Para visitar el Valle Sagrado elegimos la opción del tour con guía. El guía fue Jorge, que nos agotó con sus comentarios a las dos horas de haberlo conocido. No dudamos de sus conocimientos sobre los incas y sus habilidades, pero se puede decir lo mismo en la mitad de tiempo. Visitamos Pisac, Ollataytambo y Chinchero. ¡Impresionante!.




                          Pisac







 









Y  al día siguiente la visita esperada: Machu Picchu. Después del enfado por el precio que tuvimos que pagar para verlo, nos relajamos y disfrutamos de esta maravilla por sus edificaciones y por su privilegiado enclave. Nos dimos un bonito paseo por las ruinas, sin guía y a nuestro ritmo. Lo disfrutamos mucho.











                  Machu Picchu



 
No puedo dejar pasar la ocasión de colocar una coletilla a lo anterior a título personal porque me pueden las ganas. 


Estoy de acuerdo con casi todo, pero a mí Cusco me encanta. Tiene la nobleza de sus muchos años conservando el trazado de sus calles y la mayor parte de las casas. Es cierto que falta mucho por restaurar pero el cambio que he notado de una visita a otra es considerable.


También se nota un cambio que no mola y es que todo vale con tal de vaciar la cartera del visitante. Se notaba un aumento considerable en el número de "guiris" que pululábamos en temporada baja. No quiero imaginarme lo que será en Julio o Agosto. Acabarán poniendo aforo limitado como ya lo hay para subir a Wayna Picchu (sólamente dos tandas de 100 personas por día y a las 4 de la mañana ya están en cola).


Por todo ello, un consejo de amigo: si alguien quiere verlo, que se dé prisa porque esto se jode por momentos. Si ya ahora están empezando a acordonar zonas que antes se visitaban, si aumentan los precios de manera descontrolada, si empiezan a plantearse limitar el número de visitantes (ahora en tem. alta hay días de 4000 personas) y aún así cada día aumenta el flujo de gente, daos prisa porque esto se hunde.

                                             " El viajero emmascarado"