martes, 14 de diciembre de 2010

RESUMEN ARGENTINA Y CHILE


Recorrido.- +/-  11.000 Kms en Bús y 3000 en avión
Itinerario.- San Pedro de Atacama (Chile) - Salta (Arg.) - Puerto Iguazú (Arg:) - Buenos Aires (Arg.) - Puerto Madryn (Arg.) - San Carlos de Bariloche (Arg.) - Puerto Montt (Chile) - Chiloé (Chile) - San Carlos de Bariloche (Arg.) - El Calafate (Arg.) - Ushuaia (Arg.) - Punta Arenas (Chile) - Santiago de Chile.

De Chile y Argentina, si exceptuamos el tema naturaleza que era el 90% de lo que íbamos a ver y del cual hemos dado cumplida nota en las entradas del blog, hay poco que añadir salvo las dos capitales.

Buenos Aires, muy suya con sus tópicos pero poco de gran relevancia. Muy "gran ciudad", con muchos edificios neogóticos y modernistas, pero de finales del XIX hacia atrás prácticamente nada. Museos de todo lo que os podáis imaginar, teatros, cafés, etc como en una gran ciudad europea, pero sin el gancho de la historia o de la calidad.

Santiago es parecido, con otra idiosincrasia pero con un desarollo muy similar. Grandes avenidas, edificios singulares de final del XIX principios del XX y mucho edificio público en las arterias principales.

En una cosa compiten las dos, y es en la cantidad de casas y palacetes edificados por algún indiano venido a más que quieren batir récords en cuanto a mal gusto arquitectónico. Os pongo una muestra, pero hay muchas más.




Por lo demás, insistir en lo caro que está todo en ambos países. Si comparamos calidad/precio con España están ya por encima en la mayor parte de lo que hemos consumido (hoteles, bar, restaurantes, transporte, etc) y solamente en Argentina la carne está más barata.

Para que os hagáis una idea un café, por término medio en Argentina cuesta de 8 a 10 pesos (1,51 a 1,88 €), una comida de un plato con una cerveza 60 pesos (11,29 €) y una habitación en un hotel normalito 200 pesos (38 €). En Chile por el estilo o más.
 Además de la mala costumbre de cobrarte el cubierto (6 a 10 Pesos) y acosarte para que les des propina por cualquier circunstancia. Un asco.

Como veréis ya no es ningún chollo para los españoles.

PUNTA ARENAS Y SANTIAGO (CHILE)

Arrancamos de Ushuaia dejando atrás un frío de co..... . El bus era incómodo, pero muy cumplidor de los horarios. Al paso por el estrecho de Magallanes tuvimos una marejada para marear a cualquiera. Bien se valió que la travesía era corta y que tuvimos un feliz encuentro con cuatro Toninas Overas (una especie de delfín blanco y negro) que nadaron un rato al costado de ferry. Quizás por eso nos libramos de la huelga de funcionarios que comenzó al día siguiente y que podría haber ocasionado (como ocurrió en el viaje de hace dos años) el cierre de la frontera.


Glaciar Perito Moreno desde el avión

Llegamos a Punta Arenas sin novedad. Dejamos las maletas en el hotel y nos fuimos a dar un paseo por la ciudad, ya que por la mañana teníamos que tomar el avión a Santiago.
La ciudad en sí no es muy bonita y lo más sorprendente es que no había casi nadie en la calle. Claro, esto puede entenderse por el frío que hacía y por el fuerte viento, que por la noche alcanzó los 150km/h.

Aquí oscurece muy tarde (sobre las once de la noche) y amanece muy pronto (alrededor de las cuatro de la mañana), así que os podéis imaginar que entre la luz y el ruido del viento no dormimos casi nada y estábamos temblando por la posibilidad de que el avión no pudiera despegar.

Glaciar Viedma desde el avión

Pero nada de esto ocurrió y salimos hacia Santiago a la hora prevista. Antes de salir nos despedimos del calefactor y se lo dejamos a la señora del hotel con todo nuestro cariño y alegría. ¡Se acabó el frío....por ahora!. En el vuelo disfrutamos de unas vistas espectaculares de los glaciares Perito Moreno, Viedma y de los picos Fitz Roy y Cerro Torre. Todo un lujo ver estos dos picos sin ninguna nube ¡Calleja tendrá envidia!.


Fitz Roy y Cerro Torre desde el avión



Al aterrizar en Santiago ya notamos el calor y empezamos a quitarnos jerseys y camisetas hasta quedarnos en manga corta. Fuimos al hotel, dejamos las maletas y nos lanzamos a la calle.

 Visita obligada a la Plaza de Armas con su árbol de Navidad y las calles adyacentes llenas de tiendas y de gente.







Otra visita obligada fue a la Casa de la Moneda.

Al día siguiente seguimos callejeando y a las 7 de la tarde nos fuimos al aeropuerto.




Aquí acaba nuestro periplo por el continente americano y comienza la parte de Oceanía, con primera parada en Auckland (Nueva Zelanda). 

USHUAIA

Hasta ahora los desplazamientos desde un punto a otro habían transcurrido con tranquilidad, con cansancio y a horas raras, pero con tranquilidad (con excepción del descarrilamiento del tren del Chepe). Sin embargo, en este viaje de El Calafate a Ushuaia se rompió la buena suerte.

Salimos hacia Ushuaia a las tres de la mañana con parada en Río Gallegos. Llegamos a las 7:30 y cambiamos de autobús a las 8:30 hacia Ushuaia. En principio todo fue bien hasta llegar a la frontera de Argentina con Chile, donde se rompió el sistema informático y nos tuvieron parados cerca de una hora.

Al pasar la aduana chilena sellaron el porta equipajes del autobús porque por Chile sólo estábamos en tránsito. Dos horas más tarde llegábamos al Estrecho de Magallanes que debíamos cruzar en ferry. Al subir al ferry al autobús se le dobló una rueda y se le partió el eje, por lo que del ferry bajamos andando. Estábamos en medio de la nada , en la orrilla del estrecho y refugiados en un bareto donde se agobiaron al recibir de golpe a un autobús entero.


Allí pasamos cerca de cinco horas esperando que llegaran los mecánicos para arreglar el autobús y otro nuevo  para que nos llevara a nosotros, ya que el autobús estropeado debía pasar la frontera como fuera ya que dentro estaban encerrados y sellados nuestros equipajes.

Por fín, llegaron los mecánicos y el autobús nuevo y reemprendimos la marcha en caravana: a la cabeza el autobús averiado y medio arreglado seguido del coche de los mecánicos y, por último el autobús con los pasajeros. Pasamos la frontera Chilena y Argentina sin mayor problema y por fin seguimos camino sin parar. Llegamos a Ushuaia a las dos de la mañana cuando debíamos haber llegado a las 8 de la tarde. ¡Para no repetir viaje!.

Al día siguiente nos levantamos y decidimos descansar por un día y tomárnoslo con calma. Hacía mucho frío y viento, y para alegrarnos el cuerpo nos comimos una centolla cada uno que quitaba el hipo y el frío!!!!.

No hemos abandonado el mal tiempo: ha llovido, ha nevado, se nos ha llevado el viento y ha hecho calor todo en el mismo día durante los cuatro días que hemos pasado aquí. Este clima es esquizofrénico y los habitantes de este lugar deben estar un poco trastornados si tienen que aguantar esto todos los días.


Hemos hecho varias excursiones: al Parque Nacional de Tierra de Fuego (en el cartel se puede apreciar la distancia que hemos recorrido desde Alaska).


                                









Hemos subido al Glaciar Martial, donde en invierno hay una estación de esquí.




Nos arriesgamos con un barco que navegaba por el canal de Beagle, a pesar de que el día estaba muy ventoso y nublado. Pasamos por el faro del fin del mundo, por la Isla de Lobos (donde está la colonia de lomos marinos y cormoranes), por Puerto Williams (Chile) y por la Isla Martillo (donde está la pingüinera con pingüinos de magallanes y una pareja de pingüinos papúa, los de las patas amarillas).





Con esto nos despedimos de Argentina ya que al día siguiente, en otro bus, nos íbamos a Punta Arenas (Chile), donde pasamos una noche más de frío con vientos de 150km/h. Desde allí volamos a Santiago de Chile.

Para arrancaros una sonrisa colgamos un vídeo de los pingüinos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

EL CALAFATE


Tras un laaaargo y pesado viaje (no repito lo de las horas de bus porque debéis estar hartos) llegamos a El Calafate. El motivo de llegar hasta esta parte de la Patagonia argentina es visitar el famoso Glaciar Perito Moreno.


El pueblo en sí no es nada especial, dos calles y sus perpendiculares, llenas de restaurantes y tiendas de deportes. Las casas son de madera con tejados de lata, pero sin llegar a ser nada deslumbrante.
La tarde en que llegamos nos tiramos en el hostel a descansar, el tiempo estaba nublado y frío y sólo fuimos a dar una vuelta por el pueblo (la dimos enseguida porque esto es pequeño).




Al día siguiente cuando nos levantamos vimos que el tiempo había mejorado y hacía un buen día, así que nos arriesgamos a viajar hasta el glaciar y..¡menuda suerte de día tuvimos!. Disfrutamos de un sol espectacular y de poquito viento, ya que lo normal en esta zona es que haya vientos de como poco 40 nudos (80km/h).

Con estos paisajes ocurre que no se puede transmitir en las fotos todo lo que se ve en la realidad, aun así podéis ver que este Glaciar es espectacular y diferente a otros ya que nace de tres morrenas que se forman en un mar de hielo, avanza del orden de dos metros cada año pero se va derrumbando constantemente por lo que siempre se mantiene igual.





La pared alcanza alrededor de 70 m de altura y el hielo es de un color azul intenso que parece que el agua está sin congelar por dentro.

Hemos estado aquí dos días más que hemos dedicado a descansar, ya que el tiempo no ha sido muy bueno: mucho viento y frío.








Os dejamos con un vídeo del Perito Moreno. En al álbum de fotos hay dos vídeos más que os aconsejamos que miréis.




sábado, 4 de diciembre de 2010

PUERTO MONTT - ISLA DE CHILOÉ (CHILE)


Hemos hecho un viajecito rápido a Chile. Tres días y vuelta a Argentina. Hemos dejado la mitad del equipaje en Bariloche para poder viajar más cómodos, así que mochila en la espalda y a Chile.

No sabíamos muy bien hacia dónde íbamos ni como sería esa zona. De hecho nos costó bastante encontrar un sitio para dormir, pero todas las guías de viaje recomiendan visitar ese lugar de Chile, así que fuimos para allá.

Llegamos muy tarde por la noche porque en las aduanas de Argentina y Chile estuvimos mucho tiempo (el día anterior habían encontrado un alijo de droga y al autobús en el que viajamos lo revisaron hasta las ruedas y nuestros equipajes también).




Cuando entramos en esta parte de Chile ya notamos un cambio en el paisaje: los lagos, las montañas, la vegetación, las casas (construcciones patagónicas de madera y "lata"). El clima seguía siendo frío, pero atenuado por el océano Pacífico.


No vimos más porque ya era de noche, sin embargo al día siguiente nos encontramos en una ciudad bastante agradable. Nos alojamos en un apartamento que nos costaba igual que una habitación. Así que parecía que estábamos en casa.






Al día siguiente contratamos una excursión que nos llevó a Puerto Varas, Ensenada y Petrohue: lagos, montañas, ríos caudalosos.... todo muy salvaje.





  Otra excursión que hicimos fue a la Isla de Chiloé. La recorrimos hasta el centro, hasta la localidad de Castro que es la población más importante. Allí vimos los palafitos, el pueblo marinero e infinidad de iglesias de madera de alerce, que es el árbol típico de la zona  junto con los araucarias y comimos lo típico aquí: curanto (mejillones, almejas, chorizo y pollo guisado todo junto) y cancato (merluza, tomate en rodajas, queso y longaniza en papillote).También hicimos paradas en Ancud y  Dalcahue. Para ir a la Isla desde Puerto Montt tuvimos que pasar el canal de Chacao en ferry, pero no vimos toninas (delfines blancos y negros típicos de esta parte). ¡Otra vez será!.

Regresamos tarde y muy cansados, pero contentos porque realmente esta zona es preciosa y la recomendamos a cualquiera.

Por la mañana, antes de tomar el bus para Bariloche nos dimos un paseo por Puerto Montt y por la costanera (paseo marítimo).


 
                                                                              


BARILOCHE



El viaje continúa hacia el Sur de Argentina. Viajamos de Puerto Madryn a Bariloche y cambiamos el este por el oeste del país. Dejamos el mar y llegamos a la montaña andina. ...Y otra vez frío ¡mucho frío! aunque es primavera.




Bariloche es un centro de esquí (Cerro Catedral) muy famoso por estos lares. Como todos los pueblos de montaña, dedicados al turista esquiador, todo son casas de madera, hostales, tiendas de deporte y bares (¿nos suena verdad?).
Sin embargo, el entorno no tiene nada que ver con lo que conocemos en Huesca. Bariloche está a la orilla de un lago enorme y precioso, rodeado de montañas que todavía están nevadas.
Hemos estado aquí dos días y ya nos vamos hacia Chile, pero en tres días volvemos otra vez porque desde aquí saldremos hacia Calafate.

Aunque no hemos tenido suerte con el tiempo (soleado, pero con tanto viento que se quitan las ganas de salir de casa) hemos paseado por el pueblo, hemos preparado lo que sigue de viaje y hemos hecho alguna excursión a los alrededores. Fuimos hasta un campo de golf precioso a la orilla del lago, pero el viento y la hora (era un poco tarde) nos hicieron desistir.
En el viaje a Chile hemos pasado por la zona de lagos y hemos disfrutado de un paisaje andino espectacular.


sábado, 27 de noviembre de 2010

PUERTO MADRYN

En Puerto Madryn sólo vamos a estar dos días, así que hay que aprovechar cada minuto.
El día que llegamos nos dimos un buen paseo por el pueblo y por su paseo marítimo. Hacía un bonito día de primavera con poco viento, así que lo aprovechamos bastante y desde el paseo pudimos ver en la bahía ballenas que jugueteaban.


Al día siguiente madrugamos para recorrer la Península Valdés, en el Mar de Argentina.




Durante el recorrido hicimos varias paradas: una en la Caleta para ver elefantes marinos, otra en una pinguinera donde vimos pingüinos de Magallanes y otra en Puerto Pirámides, para embarcarnos y salir al mar a ver ballenas francas.






En puerto Pirámides no hay puerto, así que los barcos entran y salen al mar ayudados por tractores (no es broma).






Los elefantes marinos son una monada y son enormes. Los pingüinos estaban con sus crías en el nido, se movían poco pero había muchos.




Y lo mejor fue las ballenas, ya que vimos 4 parejas (madre y ballenato) nadando y jugando alrededor del barco, se acercaban muchísimo porque son muy curiosas y las vimos desde muy cerca. ¡espectacular!.









El último día, antes de tomar el autobús, fuimos a Punta Ninfas. Es una playa donde en esta época recalan infinidad de elefantas marinas con sus crías.





Bajamos por un acantilado y en la playa pudimos caminar entre los elefantes,no siempre a una distancia prudencial y sin tocarlos.






Paseamos un rato largo entre ellos, aunque nos hubiéramos quedado mucho más.




El paisaje de la playa, con los acantilados y con marea baja es espectacular. No tenemos palabras.

Mirad las fotos y pensad que la realidad es como 30 veces mejor.


Si os habéis quedado con ganas de ver más fotos id al álbum. Os dejamos con un vídeo de ballenas y otro de los elefantes.

Nos vemos en Bariloche.